Por dónde empezar

Cuidar al Adulto Mayor es una responsabilidad de todas las generaciones.
Reconocer la irreversibilidad e inevitabilidad del proceso de envejecimiento y disponerse a discutir proyectos para que esa etapa pueda ser vivida en plenitud por aquellos que lleguen a esa edad, es el primer paso en la toma de conciencia que se busca desde este PROYECTO SESAMO.
SESAMO se desarrolla desde una óptica republicana, mediante la organización social que construye y mantiene sus derechos.
Los resultados de nuestra movilización e iniciativas deben verse en esta generación, con adultos mayores organizados y vigilantes de sus derechos pero también colaborando en inventar para esta generación y las que vienen un futuro mejor.

lunes, 13 de junio de 2016

¿En que estado de avance está el Programa Nacional del Adulto Mayor?

Hace tiempo que nadie rinde cuentas sobre el estado de avance del Programa Nacional del Adulto Mayor, elaborado durante el ministerio de la Dra Muñoz, en el primer gobierno del Dr. Tabaré Vazquez.
Lo hemos subido a nuestro blog y lo pueden consultar desde el link de esta entrada o directamente clickeando en el área derecha del blog, en artículos interesantes sobre los adultos mayores.
Este programa detectaba una serie de problemas y planteaba acciones muy interesantes.
Lamentablemente, con la aparición del Sistema Nacional de Cuidados, el interés mediático y de los operadores políticos se ha centrado en esta iniciativa y no se escuchan voces que defiendan o critiquen el Programa vigente.
Y esto es malo, porque siempre es mejor que se hable del programa, aunque sea para criticarlo, pero de esa manera, la población toma conciencia de su existencia.
Me gustaría saber el grado de avance que puedan tener hoy día iniciativas como la definición del protocolo para la evaluación geriátrica, los programas de creación de las unidades de evaluación geríatricas en los hospitales, el carnet del adulto mayor, o la creación de hospitales de día.
Más allá de que algunas iniciativas son discutibles, o al menos mejorables, estas iniciativas denotaban un enfoque integral interesante, que merece un seguimiento por parte de la población.

jueves, 3 de marzo de 2016

Interesante infografía sobre el envejecimiento

Todos los adultos mayores son distintos, así como todos los seres humanos lo somos, no obstante, se observa cada vez con más claridad cuáles son las reales necesidades de los adultos mayores.
Una forma habitual de resolver las necesidades de los adultos mayores es a través de las pensiones habituales. En ese caso, lo que se hace es entregar al adulto mayor una renta mensual con la que dicho adulto mayor puede luego buscar en el mercado las ofertas para sus necesidades y pagar por ellas.
Otra forma mucho más solidaria es que esas necesidades sean ofrecidas directamente, como parte de un derecho del Adulto Mayor.
A qué nos referimos? Al Sistema Nacional de Cuidados, que no se detiene en el cuidado propiamente dicho, sino en una comprensión general e integral sobre Seguridad, Entretenimiento y Salud, que solo puede lograrse en plenitud mediante el trabajo organizado de los adultos mayores y el resto de la sociedad. De eso se trata el proyecto SESAMO.
Los que nos leen por primera vez, lean los primeros posts. Ahí se explican los elementos de la propuesta.
En este enlace se encuentra la infografía http://www.who.int/ageing/ageing-infographic-2015-es.pdf

En este otro enlace se accede a un interesante material de la OMS sobre el envejecimiento y el ciclo de vida. Ver: http://www.who.int/ageing/es/


Volvemos a publicar

En este 2016, varias razones familiares vinculadas al cuidado de adultos mayores me mueven a volver a publicar y a buscar soluciones aquí en Uruguay. Soluciones colectivas, soluciones que involucren a toda la Sociedad y al Estado.
No porque no pueda buscar soluciones individuales, sino justamente por todo lo contrario: lo que yo deseo para mí o para mis padres y tíos, lo deseo para todos los adultos mayores y para todos los que en un futuro lo serán.
De eso se trata la política bien entendida: de preocuparse por el Bien Común.
Y en este momento, a un año de iniciarse un nuevo gobierno que ha prometido desarrollar el Sistema Nacional de Cuidados en nuestro país, es bueno que haya pequeños lugares  desde donde poder dar la discusión sobre qué debe hacerse en esta materia.
Esperamos poder contribuir aunque sea escribiendo aquí, en el ciberespacio, con la esperanza de que alguien lea lo que reflexionamos.
Salud 2016 y el Sistema Nacional de Cuidados, aún cuando hoy no tengamos muy claro qué va a significar para los Adultos Mayores.

Otros temas:
Se acaba de publicar el Informe 2015 sobre el Envejecimiento y la Salud, por parte de la OMS.
Linkeamos  aquí un resumen   para aquellos que quieran  informarse sobre las estadísticas mundiales sobre envejecimiento y saludamos al hecho de que por primera vez en la historia de la Humanidad, la esperanza de vida para todos los seres humanos ha superado los 60 años!
Dice el Informe al respecto:  "Estos cambios son imponentes y las implicaciones son enormes. Un niño nacido en Brasil o en Myanmar en 2015 puede aspirar a vivir 20 años más que uno nacido hace apenas 50 años. En la República Islámica de Irán, en 2015, tan solo un habitante de cada diez es mayor de 60 años. En apenas 35 años, esta cifra habrá aumentado a uno de cada tres."

jueves, 10 de abril de 2014

¿De qué hablamos cuando hablamos de Sistema Nacional de Cuidados?


Por lo que se ve en todas las plataformas de la listas del FA para las próximas elecciones, el Sistema de Cuidados es una figurita repetida. Sin embargo, no se ha hablado mucho sobre qué significa ésto del Sistema Nacional de Cuidados .
 Me parece demasiado importante como para no debatirlo  y dejar que quede solamente en manos de los “entendidos”, como sucedió con tantos otros temas en vísperas de las elecciones pasadas, como la Reforma de la Salud, por ejemplo. (que por suerte viene saliendo muy bien, pero que cuando apareció, la mayoría no entendíamos en qué consistía ).

En lo personal, yo creo que no hay un solo sistema de cuidados, sino varios. Hay un sistema de cuidado de infantes y  niños en edad inicial, hay otro sistema de cuidados para enfermos crónicos y otro para adultos mayores y cada uno tiene sus propias características y formas de financiación.  

En los tres Sistemas me parece que su denominador común es que debemos hablar de cuidados institucionalizados. En algún momento se habló de pagar una asignación especial a las mujeres que cuidan otras personas. En lo personal, creo que ese modelo no brinda ninguna seguridad sobre la calidad, duración y seriedad de dicho cuidado y su control es imposible, por lo que se transformaría en una transferencia sin ninguna contraprestación clara y controlable. En cambio un cuidado institucional que puede ser mejor controlado, sería razonable y alcanzable.

También me parece que para  los 3 Sistemas  deben compatibilizarse los medios públicos de financiación, con la ejecución privada, aunque no descarto ejecutores públicos tampoco, pero nunca en exclusividad.

Me parece que la experiencia de los CAIF y otras describen bastante bien el camino  a recorrer para el cuidado de niños, que consistiría en la apertura y generalización de este tipo de centros en cada barrio. 

Para los enfermos crónicos y minusválidos no lo tengo estudiado y no me animo a tirar ninguna línea, prefiero leer algo por lo que agradecería que me hicieran llegar materiales.

Para mí, el SdeC de los adultos mayores es el más caro e importante en monto y me parece que su financiación será el punto más controvertido de todo lo que se discuta.  
Por tanto, para entender por dónde van mis ideas al respecto, necesito aclarar (y aclararme) conceptos sobre qué es un SdeC del AM y sobre el sentido y destino de la Previsión Social y de las Jubilaciones. Estos temas yo los veo muy interrelacionados y en un país pequeño y con recursos limitados, entiendo que no se puede tratar uno, sin repensar y reformular  los otros.

Empiezo por esta pregunta:
¿qué significa Previsión Social?

Desde tiempos remotos y hasta el siglo XIX, los ancianos y los enfermos eran cuidados por sus familiares.
El Seguro Social obligatorio nace en la Alemania de Bismark (1880) como previsión de salud comunitaria, porque ya se observaba que la masa trabajadora no era capaz de solventar los costos que un quebranto de salud del pater familia ocasionaba. Estas situaciones, así como la muerte del proveedor sumían en la miseria a la familia  entera. El Seguro Social Obligatorio, emparentado fuertemente con las concepciones masónicas que bregaban por la desaparición de la dependencia de la caridad  tal como era entendida por la Iglesia, crea una responsabilidad colectiva y rápidamente fue incorporándose en las legislaciones nacionales en los estados luteranos primero y luego en el resto de Europa, especialmente después de la primer guerra mundial.
En el período interguerras y como parte de su política del New Deal,  FD Roosevelt presenta la iniciativa de Seguro Social Obligatorio  en USA a comienzos de los años 30.  Y ya en ese entonces se comienza a visualizar que era necesario proveer cobertura para la vejez. FDR en su discurso ante el Congreso al presentar la iniciativa expresó: “la civilización de los últimos cien años, con sus increíbles cambios industriales, ha tendido a hacer la vida mas y mas insegura. Los jóvenes han empezado a temer lo que será de ellos cuando les llegue la vejez” 

Posteriormente los conceptos de Prevision y Seguridad Social  han seguido evolucionando y las herramientas jurídicas también, hasta una definición comprensiva como las que vemos ahora:
“La seguridad social es  un instrumento jurídico y económico que establece el Estado para abolir la necesidad, definición que incluye el derecho del ciudadano de un ingreso para vivir y a la salud” (Ruiz Moreno, Ángel  Guillermo, Nuevo Derecho de la Seguridad Social,  Capítulo V. “La Seguridad Social en México, su Origen y su Desarrollo”, Ed. Porrúa, 3ª edición, México, 1999, pp. 57 a 78.

La Seguridad Social es el conjunto de regímenes y normas adoptadas por el Estado que tienen como objetivo mantener el nivel de vida de la población y asistir a los necesitados, mediante prestaciones en dinero y servicios, cuando son afectados por contingencias consideradas socialmente protegibles.

 ¿qué es y qué funcionalidad social tiene la Jubilación?

 “La jubilación es el acto administrativo por el que un trabajador en activo, ya sea por cuenta propia o por decisión ajena, pasa a una situación pasiva o de inactividad laboral tras haber alcanzado la edad máxima para trabajar o bien la edad a partir de la cual se le permite legalmente abandonar la vida laboral y obtener una retribución por el resto de su vida. Al retirarse de su trabajo, el trabajador tiene el derecho legal de recibir las prestaciones correspondientes. La legislación laboral de cada país estipula condiciones diferentes al respecto” (http://www.e-conomic.es/programa/glosario/definicion-jubilacion)

Otra definición dice: “Es la acción por la que una persona trabajadora activamente, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena, pasa a ser inactivo laboralmente, es decir, que deja de trabajar al darse una serie de razones, como edad, problemas físicos, etc.
Este cese definitivo de trabajo implica directamente la no obtención de sus ingresos mensuales, por ello, cuando una persona se jubila recibe mensualmente una prestación económica de por vida”.( http://es.wikipedia.org/wiki/Jubilaci%C3%B3n)


En todas estas definiciones se encuentra  el concepto de “prestación económica” en  “dinero y servicios”. Sin embargo, una visión simplista y popular del asunto ha transformado la jubilación y la Previsión Social principalmente, en una transacción de dineros.
El corazón de la responsabilidad del Estado hacia sus ciudadanos que han cumplido su vida laboral, con la excepción de otras prestaciones que parecen ser secundarias y menores, se centra en definir una cierta renta mensual, a partir de complejas transacciones técnico políticas,  con la cual se entiende que recibiéndola, el ex trabajador puede comprar en el mercado los servicios que cubren sus necesidades y le permite vivir dignamente el resto de sus días. No es propósito de esta reflexión cuestionar el monto ni los criterios de adjudicación de esas  rentas (que además no es una única e igual para todos, sino que está relacionada con el monto aportado), ni tampoco discutir sobre la magnitud de otras prestaciones no monetarias que el BPS desarrolla, salvo para decir que, al menos en el imaginario popular, estas no son la actividad principal del banco.

Pero sí me interesa  referirme a la posibilidad de que pensemos en que la responsabilidad del Estado pueda ser devuelta a los cotizantes de otra forma, no solo con dinero.
Este punto es importante: si bien el trabajador cotiza mensualmente y en forma obligatoria en dinero, la Previsión Social y la Jubilación pueden consistir en prestaciones económicas que consistan en dinero, o en servicios, o en una combinación de ambos.
Cuando nos encontramos discutiendo sobre un Sistema de Cuidados y teniendo en cuenta los costos que tendría un verdadero Sistema de Cuidados que realmente cumpla sus objetivos, parece imposible no dirigir la mirada al BPS y a las AFAPs como financiadores de cualquier SdeC, con los dineros que administran y a su vez, parece imposible no dirigir la mirada hacia los beneficiarios de dicho sistema para que se entienda que no puede ser viable un SdeC que no se alimente al menos en parte, de los derechos jubilatorios de las personas.

Para entender mejor ésto es necesario pensar empáticamente desde el jubilado. 

¿cuáles son las necesidades de un jubilado/a? ¿cómo las cubre?
Voy a intentar hacerlo ahora:   El jubilado/a recibe el dinero de su jubilación y con él resuelve sus necesidades básicas, las cuales pasan por Seguridad, Entretenimiento y Salud. Si puede y su jubilación lo permite, dedica el resto de sus ahorros a otras actividades, como apoyar a familiares jóvenes, o financiar algún negocio menor. Pero el grueso del monto de la jubilación se usa para mantener la calidad de vida adquirida hasta el momento de la jubilación.
Evidentemente, cada adulto mayor, en función de su nivel adquisitivo anterior  tendrá expectativas diferentes sobre qué significa contar con prestaciones de Salud, Entretenimiento o Seguridad. Para satisfacer esas expectativas, el AM (o sus familiares) hacen uso de sus rentas jubilatorias y de poseerlos, de sus ahorros.
Lo interesante de este proceso es que, a medida que se recorren las etapas del envejecimiento, (AM autoválido, AM autoválido contenido y AM no autoválido), cada vez más los seres humanos requerimos lo mismo, sin importar los niveles adquisitivos de los que partimos. La vejez y la muerte nos igualan.

Pero volviendo a la línea central de mi pensamiento:
¿dónde busca satisfacer el jubilado sus necesidades básicas?
Por el momento, no tiene otro lugar que el mercado.
Y lo busca a través de distintas modalidades. Para lograr seguridad, el AM requiere un techo, pero con éste no alcanza. La seguridad no se logra con el techo, aunque éste sea imprescindible. En la mayoría de los casos en Uruguay el AM es propietario, pero igualmente hay muchos AM que alquilan y al pasar a jubilarse, el costo del alquiler es un problema insalvable. Este aspecto ha sido reconocido por el BPS, que tiene una línea específica de viviendas sociales que entrega en usufructo, pero no en propiedad, a los jubilados necesitados, que son sorteados.  Pero igualmente, aún cuando el techo esté solucionado, esto no satisface la necesidad de seguridad del AM.
Por lo tanto, el AM busca en el mercado alguien que le proporcione compañía y cuidado en sus momentos vulnerables. Cada vez más, trabajadores aun de escasos ingresos pagan cuotas para acceder a un sistema privado de cuidado prepago. Estos sistemas privados, se aseguran en la cuota el equilibrio justo entre sus ansias legítimas de lucro y la necesidad y capacidad de pago de sus usuarios cautivos. Algunos usuarios contratan porque no tienen parientes, otros porque no desean molestarlos, pero los sistemas privados de compañía han crecido geométricamente en toda Latinoamérica en el último decenio. Y cuando el trabajador se jubila, sigue pagando este derecho a recibir el servicio, de su jubilación.
Antes pasaba lo mismo con el derecho a las prestaciones de salud. Hoy el FONASA ha creado una revolución en este tema y dentro de poco (ojalá) toda la población tendrá un lugar donde recibirá su prestación de salud en forma gratuita o subsidiada por el Estado.
Si por entretenimiento entendemos cómo aprovecha el tiempo el AM, veremos también que hay una serie de ofertas privadas y varias públicas, sobre todo en lo referente a lo cultural (excelentes posibilidades a través del SODRE, IMM, MEC, etc)y en el transporte público,  pero casi nada en lo referido al cuidado físico y gimnasia, salvo excepciones veraniegas. No quiero dejar pasar el Turismo Social, algo importantísimo que se está logrando en este decenio.  Hay varias ONGs dedicadas a la atención del AM y a su socialización, con costos razonables, que también el AM las cubre con sus rentas jubilatorias.

Entonces, si éstas son las necesidades básicas de los AM y  las cubre usando las ofertas del mercado y pagándolas con sus rentas jubilatorias, 

¿para qué se necesita el Sistema de Cuidados?
Básicamente, la respuesta está en que el AM es el elemento vulnerable de la transacción porque negocia individualmente y con una necesidad por resolver y  porque es tomador de los servicios que el mercado ofrece. Esto hace que el AM y sus familiares terminen pagando fortunas por malos o mediocres servicios, o que directamente no puedan hacer uso de los servicios y los cuiden en sus casas, a costa normalmente, del trabajo no reconocido de las mujeres del hogar.
Un Sistema de Cuidados que otorgara al Estado un protagonismo en este escenario de los AM significaría una protección mayor, un avance en las políticas de Previsión Social del país, entendidas de acuerdo a las grandes definiciones vistas al comienzo.

¿En qué consistiría dicho Sistema de Cuidados? 
Me gustaría presentar mi visión al respecto.
En resumen podríamos presentarlo como en la habilitación de centros de Cuidado Integral al AM, controlados por un regulador estatal, que presten servicios en las 3 etapas del envejecimiento, según un Protocolo Básico de Atención al AM, consensuado entre los técnicos del Estado  y los representantes de los usuarios y de los prestadores del Sistema de Cuidados. Por tanto, los AM recibirían inicialmente solo espacios de Entretenimiento y Seguridad, así como Atención Primaria de Salud, para luego requerir servicios de Contención ( cuida- dos nocturnos permanentes o temporales, control de medicación a distintas horas del día, además de los servicios anteriores) hasta finalmente requerir internación y cuidados permanentes. Estos centros deberían contar con una Comisión de Control integrada entre otros, por representantes elegidos por los propios usuarios. Este requisito de participación es parte integral de la propuesta en el entendido que la participación mantiene activo al AM y es la garantía de la calidad del servicio en tanto que el control lo ejercen los propios interesados y el Estado sólo intervendría en caso de conflictos.
El sistema de cuidados requiere en primer lugar la existencia de estos centros (oferta) y la participación voluntaria de los AM (demanda), así como un financiador (el Estado)

¿De dónde saldría el dinero para pagar estas prestaciones? 
Mi respuesta es que saldría de las propias jubilaciones de los usuarios.
¿De qué forma? Mediante un cálculo del costo de las distintas prestaciones disponibles, tal como en el sistema mutual de salud, el Estado paga los cuidados según una tarifa preestablecida y negociada con los prestadores, según los usos registrados.
Luego el Estado debita el monto de la renta mensual de cada usuario. Cuando ésta no alcance, la subsidiará.

¿Por qué pienso que el dinero alcanza?
En primer lugar porque si miramos el problema desde otro ángulo y calculamos el ahorro generado desde el inicio de la vida laboral de un trabajador hasta los 65 años y luego mantenido generando intereses para ser usado solo cuando el usuario lo requiera (tal vez lo requiera recién a los 70 o a los 80 años) que pagaría su estadía en el Sistema Nacional de cuidados,  el monto a pagar es apenas una parte de lo que hoy cualquier trabajador aporta al BPS. Esto es cierto no para los valores de mercado actuales, inflados por la especulación de los prestadores particulares, sino para los costos reales de la prestación de los servicios.
En segundo lugar, porque muchos de los servicios requeridos por el sistema de cuidados del AM que yo imagino ya están siendo pagados por el BPS, pero están siendo ineficientemente usados porque no existe buena coordinación ni privados que negocien ente ellos y con las instituciones públicas para optimizar costos, porque igual pueden transferir los costos al usuario (AM vulnerable o familiares igualmente vulnerables)

 Sobre la dinámica de funcionamiento de los centros de cuidados y su vinculación institucional al SdeC del AM, en Proyecto SESAMO también podemos presentar un modelo, pero me parece que por el momento los conceptos a discutir  son bastante complejos en la etapa de diseño estructural del SdeC, como para agregar los aspectos más funcionales en esta etapa. El que lo desee, puede leer entradas más viejas de este blog, donde describimos con detalle el modelo de cuidados que promovemos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Seguridad y vivienda para el adulto mayor

 En la nota del País que ya comentamos en la entrada anterior se puede leer que hay 6000 viviendas construidas dentro de la política de "vivienda para los jubilados" y que de ellas hay un 10 % que no están cumpliendo esa función. El % no es tan alto, pero es suficiente para plantearse si la formulación de esta política y sus conceptos de base son los adecuados.
¿qué precisa un adulto mayor?
Un adulto mayor precisa cariño, pertenencia, seguridad, entretenimiento y salud (esta última también puede verse como una componente de la seguridad).
Las dos primeras y la cuarta se consiguen mediante la autoorganización y la participación, fomentadas y apoyadas por los organismos del Estados y de la Sociedad Civil dedicados a esa tarea (sobre lo que hay mucho para decir, sobre lo que falta). La tercera y la última se consiguen mediante políticas estatales claras y buenas implementaciones.
La política de "vivienda para los jubiliados" se queda corta. ¿por qué? Y porque simplemente le da un techo a los jubilados y con eso no se resuelve el problema de la seguridad. Es necesario que los complejos de vivienda para los jubilados se integren en una visión mayor, la visión del Sistema de Cuidados. Es necesario encontrar soluciones que además de proveer un techo, generen los cuidados necesarios al adulto mayor para que éste no termine alojando a familiares que terminan siendo ocupantes precarios de la vivienda con derechos adquiridos que van en contra de la política original del sistema, que es otorgar viviendas vitalicias a los jubilados para luego reciclar las mismas luego del deceso del beneficiario.
Por otra parte, el BPS ahora y el Ministerio antes, no tienen una estructura bien montada para resolver la asignación de viviendas, ya que un 5 % de las mismas queda sin asignar y termina siendo ocupada por intrusos, mientras 10000 jubilados están en lista de espera.
El sistema necesita una revisión y un reenfoque orientado a los servicios a prestar a la par de las entregas de las viviendas y la cosntrucción de nuevas. Y para cumplir con las otras necesidades,  es necesario ordenar los servicios existentes y buscar nuevos actores, que se integren al sistema de cuidados. Las cooperativas de vivienda, los servicios barriales de la intendencia así como los brindados por las ONG deben coordinar a través del INAM y una nueva política de coordinación interinstitucional y participación de las ONG debe ser considerada.
Todo un tema para veteranos que todavía pueden y deben aportar y luchar por soluciones mejores para el tercer tramo de vida.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Muchas viviendas de jubilados ocupadas por familias o desocupadas

Dice la noticia del sábado:
"El 10% del total de viviendas destinadas a jubilados del Banco de Previsión Social están ocupadas por instrusos o vacías. Hay casi 10.000 pasivos en lista de espera. El programa no contempla al 60% de los potenciales beneficiarios.
Datos oficiales a junio de 2012 indican que el BPS tiene 6.027 viviendas para pasivos, de las cuales 2.648 están construidas en Montevideo y 3.379 en el interior. Son 698 las viviendas que están ocupadas por intrusos y vacías. Las ocupadas ilegalmente son 269, de las cuales 155 están en la capital y 114 en el interior. En proceso de desalojo judicial hay 145. En tanto, las vacías totalizan 230 en Montevideo y 199 en el interior."
 Esta realidad muestra la necesidad de un proyecto como SESAMO.
El paradigma de dar vivienda a los jubilados muestra sus límites en estas cifras. Lo que necesitan los ancianos es seguridad en el alojamiento y  este sistema actual de construcción y adjudicación de viviendas no resuelve los problemas fundamentales del anciano en materia de seguridad y cuidados en el alojamiento.
Por cierto que hay que construir viviendas para los ancianos, no caben dudas al respecto. Pero eso no alcanza.
Es el sistema que reglamenta el uso y los controles que el BPS es capaz de realizar y la legislación actual lo que está fallando.
Hoy la administración de las viviendas está a cargo del BPS y los resultados son los mencionados.
Esos magros resultados se deben al concepto de fondo, al porqué y al cómo hacemos las cosas.

Lo que el anciano necesita es seguridad en el alojamiento, no solamente una vivienda. Es necesario dotar esas viviendas de autoorganización y soporte externo. Autocontrol de la comunidad para que en caso de que existan familiares conviviendo con algún anciano, se realice la debida inspección y se verifique que las personas que cohabitan con el anciano lo hacen por necesidad de éste y no por necesidad de ellos...
Por otra parte, deberíamos solucionar las necesidades del anciano de otra forma, no colocando familiares para cuidarlos porque finalmente lo que ocurre es la generación de derechos por parte de los familiares en relación al alojamiento.
Este tipo de situaciones son las que explican y justifican un planteo como el de SESAMO.
El que desee saber más sobre el punto favor leer la noticia del sabado pasado en El Pais

lunes, 5 de septiembre de 2011

comenzó el debate nacional sobre el Sistema de Cuidados

Importante noticia que abre grandes expectativas.
El jueves 1º de setiembre se iniciaron los debates del sistema nacional de cuidados. Este conjunto de actividades es impulsado por el Consejo Nacional de Políticas Sociales y el Grupo de Trabajo sobre el Sistema de Cuidados del MIDES.
La actividad tuvo lugar el jueves 1º de setiembre, en la sede del IMPO y luego se continuará en una serie de actividades de taller sumamente interesantes segun el cronograma que se adjunta en este link .

tambien se proporciona un material de muy alto valor elaborado por Jorge Papadópulos y Leonardo Falkin, titulado Documento conceptual: personas adultas mayores y dependencia. Dimensionamiento de necesidades en materia de cuidados y alternativas de incorporación de servicios y población
que recomendamos leer con atención.

El enfoque es muy abarcativo y sin dudas, nuestro Proyecto SESAMO tiene cabida en las recomendaciones que se elaboran al final del documento. Es una línea prudente, que avanza a pasos seguros, como pretende ser nuestro Proyecto.
Este informe como otros que dejamos para el estudio en la parte derecha de nuestro blog, ( a donde también linkearemos este Borrador de trabajo) además de diagnosticar nuestra situacion particular como país, presenta un interesante análisis de las soluciones existetntes en otros países.
Presenta escenarios o modelos como son el modelo nórdico (social demócrata) , el continental corporativo (principalmente representado por Francia y Alemania), el liberal asistencial ( presente en UK y USA ) y el mediterráneo. Si bien no comenta modelos como el chino, el cubano o el ruso, sobre los que nos gustaría conocer qué se está haciendo, los modelos analizados son igualmente, de gran importancia y significación.
Finalmente el trabajo avanza hacia propuestas. Este es el punto más importante. Y fija una proposición de Hoja de Ruta.
Sobre la misma podemos decir que estamos esencialmente de acuerdo. Sigue siendo necesario continuar avanzando en el conocimiento sobre nuestra realidad en mucho más detalle, pero a la vez que se van tomando acciones y en esta Hoja de Ruta hay claras acciones que deberían irse tomando.
En buena hora entonces, seguimos notando importantísimas coincidencias entre lo que se viene proponiendo desde el MIDES y nuestro Proyecto SESAMO.